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Alimentación en insuficiencia renal aguda

8 de julio de 2021

El objetivo de la alimentación en la insuficiencia renal aguda limitar la ingesta de proteínas, aportar una adecuada cantidad de calorías y controlar el aporte de sal y grasas.

Síndrome nefrótico

El síndrome nefrótico se caracteriza por la aparición de proteinuria intensa, hipercolesterolemia, hipoalbuminemia y edema. Se debe al paso anormal de las proteínas plasmáticas hacia el espacio de Bowman, consecuencia de un aumento en la permeabilidad de la membrana capilar glomerular producido por diversas causas.

Las pérdidas de proteínas con la orina son muy importantes. La albúmina es la que se pierde en mayor proporción, pero también pueden eliminarse otras proteínas plasmáticas como la ceruloplasmina, transferrina, inmunoglobulinas, proteína ligadora de hormonas tiroideas, etc, así como proteínas de tejidos corporales, en especial de músculo y cartílago. Si persisten pérdidas proteínicas suficientemente importantes, aparecerán edemas acompañados por avidez de sodio y retención hídrica.

Los objetivos principales para el tratamiento del síndrome nefrótico son:

  • Mantener una ingesta calórica adecuada, evitando que sea insuficiente para minimizar la cantidad de proteínas catabolizadas por el organismo con el fin de obtener energía.
  • Ingesta proteínica de 0,8-1 g/kg/día para los pacientes con valores normales de creatinina, para compensar las pérdidas urinarias excesivas y permitir la reposición del déficit proteínico corporal. El incremento de la ingesta de proteínas estimula la síntesis de albúmina, pero puede aumentar la permeabilidad glomerular produciendo mayor proteinuria. Esto sólo refleja la mayor cantidad de proteína filtrada por el riñón. Se recomienda una ingesta de 75% de proteínas de alto valor biológico, como las de la carne, leche, pescado y huevos.
  • Es necesario restringir la ingesta de sodio hasta 60-90 mEq/día, evitando su retención para controlar el posible desarrollo de edemas e hipertensión.

Insuficiencia renal aguda

La insuficiencia renal aguda se manifiesta por un aumento rápido de la creatinina sérica y/o una disminución de la diuresis debido al deterioro súbito de la tasa de filtración glomerular.

La insuficiencia renal aguda puede ser no oligúrica o oligúrica, cuando la diuresis es menor de 400 mL/día. Generalmente se atraviesa una fase oligúrica de duración variable y posteriormente se convierte en poliúrica.

Las consideraciones nutricionales para la insuficiencia renal aguda dependen de la función del tracto gastrointestinal, del volumen de diuresis diario y de la utilización o no de diálisis.

Respecto al aporte de líquidos, no es necesario restringirlos si el fracaso renal no es oligúrico. En pacientes con oligoanuria, los líquidos deben limitarse a las pérdidas insensibles y orina. También deben limitarse en pacientes con edemas o insuficiencia cardíaca congestiva.

El aporte de calorías debe ser abundante por su efecto ahorrador de proteínas.

Conviene reducir la ingesta de proteínas para minimizar la formación de urea. Se aconsejan proteínas de alto valor biológico en cantidad de 0,6 g/kg/día para el adulto en ausencia de diálisis y 1-1,5g/kg/día en los pacientes sometidos a diálisis.

En pacientes oligúricos el aporte de sodio debe limitarse a 2-2,5 g/día, teniendo en cuenta las fuentes ocultas de sodio. Normalmente el paciente oligoanúrico con sobrecarga de sal responde a diuréticos. Si aparece hiponatremia, suele ser debido a un aporte excesivo de agua, requiriéndose restricción hídrica. En pacientes poliúricos deben reponerse las pérdidas urinarias de sodio.

Puede aparecer sobrecarga de potasio a pesar de una adecuada restricción, sobre todo en los casos de acidosis, transfusiones de sangre o estado altamente catabólico. En caso de hiperpotasemia, debe limitarse la ingesta de potasio a 60 mEq/día. Si es más intensa y con repercusión electrocardiográfica, y no responde a medidas habituales (cloruro cálcico, insulina y glucosa) podría estar indicada diálisis.

Conviene limitar el consumo de fósforo a menos de 800 mg al día. También debe evitarse la ingestión de compuestos que aporten cantidades excesivas de magnesio.

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