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Seremos enfermeros

Anatomía de la extremidad inferior

20 de julio de 2022

Cada extremidad inferior tiene 30 huesos en cuatro localizaciones. El muslo, la rodilla, la pierna y el pie.

Fémur

El fémur es el hueso más largo y más pesado del cuerpo. Su extremo proximal se articula con el acetábulo del hueso coxal. Su extremo distal se articula con la tibia y la rótula. La diáfisis del fémur presenta una angulación medial y por ello, las articulaciones del a rodilla están más cerca de la línea media que las articulaciones de la cadera. Este ángulo de la diáfisis femoral (ángulo de convergencia) es mayor en las mujeres porque la pelvis femenina es más ancha.

El extremo proximal del fémur consiste en una cabeza redondeada que se articula con el acetábulo del hueso coxal para formar la articulación de la cadera (coxofemoral). La cabeza presenta una pequeña depresión denominada fosita de la cabeza femoral.

El ligamento de la cabeza del fémur conecta la fosita de la cabeza femoral con el acetábulo del hueso coxal. El cuello del fémur es una región de constricción distal, respecto a la cabeza del hueso. El trocánter mayor y el trocánter menor son proyecciones que se originan en la zona de unión de la cabeza y el cuello femoral, que sirven como puntos de inserción para los tendones de algunos músculos del muslo y de la nalga.

El trocánter menor es inferior y medial al trocánter mayor.  Entre las superficies anteriores de los trocánteres, se encuentra una línea intertrocantérica angosta. Un relieve denominado cresta intertrocantérica aparece entre las superficies posteriores de los trocánteres.

Por debajo de la cresta intertrocantérica en la superficie posterior del fémur, se encuentra una cresta vertical denominada tuberosidad glútea. Se une a otra cresta vertical, denominada línea áspera. Ambas crestas sirven como puntos de inserción para los tendones de varios músculos del muslo.

El extremo distal expandido del fémur está formado por el cóndilo medial y el cóndilo lateral. Éstos se articulan con los cóndilos medial y lateral de la tibia. Por encima de los cóndilos, se encuentran el epicóndilo medial y el epicóndilo lateral, en los que se insertan los ligamentos de la rodilla.

En la superficie posterior, una zona deprimida entre los cóndilos se denomina fosa intercondílea. La carrilla rotuliana se localiza entre los cóndilos, en la superficie anterior. Por encima de del epicóndilo medial se encuentra el tubérculo del aductor, una proyección rugosa que es un sitio de inserción del músculo aductor mayor.

Rótula

La rótula es un hueso pequeño, triangular, localizado por delante de la articulación de la rodilla. El extremo proximal ancho de la rótula que se desarrolla en el tendón del cuádriceps femoral, se denomina base y el extremo distal angostado es el vértice.

La superficie posterior contiene dos carillas articulares, una para el cóndilo medial y otra para el cóndilo lateral del fémur. El ligamento rotuliano fija la rótula al a tuberosidad tibial. La articulación femororrotuliana, entre la superficie posterior de la rótula y la carilla rotuliana del fémur, forma el componente intermedio de la articulación tibiofemoral.

La rótula augmenta la acción de palanca del tendón del músculo cuádriceps femoral, mantiene la posición del tendón cuando la rodilla está flexionada y protege la articulación de la rodilla.

Tibia

La tibia es el hueso más grande de la pierna que, dispuesta en sentido medial, soporta su peso.  La tibia se articula en su extremo proximal con el fémur y el peroné, y en su extremo distal, con el peroné y el astrágalo del tobillo. La tibia y el peroné, están unidos por una membrana interósea.

El extremo proximal de la tibia se expande en un cóndilo lateral y un cóndilo medial. Éstos se articulan con los cóndilos del fémur para formar las articulaciones tibiofemorales lateral y medial.

La superficie inferior del cóndilo lateral se articula con la cabeza del peroné. Los cóndilos ligeramente cóncavos están separados por una proyección  ascendente denominada eminencia intercondilea.

La tuberosidad tibial de la superficie anterior  es un punto de inserción para el ligamento rotuliano. Se continúa hacia abajo mediante un relieve conocido como cresta anterior o espinilla.

La superficie medial del extremo distal de la tibia forma el maléolo medial. Se articula con el astrágalo del tobillo. La escotadura peronea se articula con el extremo distal del peroné para formar la articulación tibioperonea distal.

Peroné

El peroné es paralelo y lateral a la tibia, pero es más pequeño. El peroné no se articula con el fémur pero ayuda a estabilizar la articulación del tobillo.

La cabeza del peroné, el extremo proximal, se articula con la superficie inferior del cóndilo lateral de la tibia, por debajo del nivel de la articulación de la rodilla, para formar la articulación tibioperonea proximal.

El extremo distal tiene una proyección denominada malóelo lateral, que se articula con el astrágalo del tobillo.

Tarso, metatarsianos y falanges

El tarso es la región proximal del pie y está formado por siete huesos tarsianos. Incluyen el astrágalo (hueso del tobillo) y el calcáneo (hueso del talón), localizado en la zona posterior del pie. El calcáneo es el hueso más grande y más fuerte del tarso.

Los huesos tarsianos anteriores son: el navicular, tres huesos cuneiformes, denominados hueso cuneiforme lateral, hueso cuneiforme intermedio y hueso cuneiforme medial, y el cuboides.

Las articulaciones entre los huesos del tarso se denominan articulaciones intertarsianas. El astrágalo es el único hueso del pie que se articula con la tibia y el peroné. Se articula de un lado con el maléolo  medial de la tibia y del otro, con el maléolo lateral del peroné. Estas articulaciones forman la articulación talocrural o tibioperonea-astragalina.

El metatarso, la región intermedia del pie, está formado por cinco huesos metatarsianos numerados de I a V del plano medial al lateral. Cada metatarsiano tiene una base proximal, un cuerpo intermedio y una cabeza distal. Los metatarsianos se articulan proximalmente con los huesos cuneiformes medial, intermedio y lateral, y con el cuboides para formar las articulaciones tarsometatarsianas.

Distalmente se articulan con la fila proximal de falanges para formar las articulaciones metatarsofalángicas.

Las falanges son los huesos distales del pie. Los dedos del pie se numeran del I a V comenzando por el dedo gordo, del plano medial al lateral. Cada falange tiene una base proximal, un cuerpo intermedio y una cabeza distal. El dedo gordo tiene dos falanges grandes, denominadas falanges proximal y distal. Los otros dedos tienen tres falanges cada uno, la proximal, media y distal. Las articulaciones entre las falanges del pie se denominan articulaciones interfalángicas.

 

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