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Seremos enfermeros

¿Cómo es trabajar en neurorrehabilitación intensiva?

26 de julio de 2021

Hace casi un año que trabajo en una unidad de neurorrehabilitación intensiva y aunque es algo que nunca pensé que me dedicaría a ello, he de decir que me encanta. Ha sido una genial casualidad, no solo a nivel de condiciones laborales (contrato fijo, tres findes libres al mes, etc) sino a nivel de gratificación personal.

Hasta que empecé a trabajar en neurorrehabilitación intensiva, trabajaba en oncología, un servicio que, como ya sabéis, la recuperación integral del paciente se ve en pocas ocasiones. No obstante, trabajando en neurorrehabilitación intensiva, es muy gratificante poder ver como los pacientes ingresan mal y la mayoría de veces se van de alta recuperados. Es algo que podemos ver mes a mes, a final de mes toca pasar las escalas de valoración a todos los pacientes, principalmente el Barthel, y ver como cada mes estos Barthel están cada vez más altos, es muy gratificante a nivel personal y profesional. Ver como ingresa un paciente con hemiplejia severa se va caminando a los pocos meses, es increíble.

¿Qué tipo de pacientes tratamos en neurorrehabilitación intensiva?

El tipo de pacientes que ingresan son pacientes de neurología que proceden del hospital de referencia de la zona. Son pacientes con ictus, traumatismos craneoencefálicos, postquirúrgicos de neurocirugía (por ejemplo tumores cerebrales e intervenciones de médula/columna).

Son pacientes que ingresan muy dependientes, muchos con Barthel entre 0 y 20, con comorbilidades, sobre todo hipertensión, obesidad, diabetes mellitus y fumadores. Suelen presentar hemiplejía, disfagia, disartria, afasias, desorientación, alteraciones del estado mental, tetraplejia, etc. (no todos lo presentan todo a la vez, hay pacientes con más afectación o con menos).

Es interesante ver las lesiones que presentan según la zona de afectación del ictus o como de severos suelen ser los traumatismos craneoencefálicos. Los TCE que nos llegan son graves, de gente precipitada, bien por intento autolítico o caídas de importante altura, teniendo lesiones cerebrales muy graves.

Quiero hacer mella en que nosotros no atendemos a pacientes agudos, es decir, cuando tienen un ictus o TCE, primero van al hospital de agudos y después, pasados unos días o semanas, con la patología aguda estabilizada, ingresan a nuestro centro.

Por último, muchos pacientes necesitan tratamiento con anticoagulantes, por lo que también hacemos el control de INR y dosificación y la administración de heparinas.

¿Qué personal forma el equipo de neurorrehabilitación intensiva?

El equipo de neurorrehabilitación intensiva está formado por el siguiente personal:

  • Enfermería: nos encargamos de la valoración del paciente, la aplicación de los cuidados enfermeros, curas, administración de medicación, control de constantes vitales, control de hipertensos, diabéticos y un poco de todo. Somos el profesional que une las distintas disciplinas que trabajan en la unidad. Algunos pacientes, por su severa disfagia, requieren de nutrición enteral, por lo que también colocamos sondas nasogástricas y administramos la nutrición enteral, algunos incluso llevan sonda PEG. También es habitual poner sondas vesicales por RAO y educación vesical. Otra parte importante es la gestión del equipo de auxiliares, velando por la realización de unos cuidados adecuados a nuestros pacientes en cuanto a higiene, alimentación, movilidad y transferencias.
  • Médicos: en nuestra unidad de rehabilitación intensiva neurológica trabaja un médico referente general y contamos con soporte de neurólogo algunos días a la semana. Es el mismo neurólogo del equipo del hospital de agudos, que atendió a los pacientes en su fase aguda.  Su función es la valoración del paciente, atender urgencias y todo lo referente al tratamiento de los pacientes.
  • Fisioterapeutas: son una parte fundamental de nuestro equipo. Se encargan de trabajar la movilidad y deambulación de los pacientes, según su estado. Su tratamiento es gradual, los recién ingresados con hemiplejía o mal control de tronco no los ponen a caminar al primer día. Van haciendo ejercicios progresivos para ir mejorando su situación. Algunos no logran caminar, pues sus lesiones y secuelas son graves, pero siempre se intenta mejorar al máximo su movilidad e independencia. Los pacientes realizan rehabilitación varias horas al día.
  • Logopeda: la logopeda se encarga de dos partes fundamentales del tratamiento: la deglución y el habla. Muchos pacientes ingresan con problemas de deglución, algunos son tan graves que necesitan sonda nasogástrica o PEG con nutrición enteral, otros, en cambio, presentan disfagia a líquidos (se soluciona con espesante) y otros a sólidos (ponemos dieta turmix). La mayoría de pacientes progresan adecuadamente en los trastornos de la deglución y suelen mejorar el estado del que ingresaron. Los que ingresaron con sonda, muchas veces acaban tolerando vía oral y acaban comiendo. A otros, después de un tiempo con espesante, podemos retirárselo y pueden tomar líquidos. En cuanto al habla, muchas veces presentan trastornos del habla y la logopeda les hace ejercitar el habla. Hay lesiones muy severas del lenguaje que no logran recuperarse del todo, pero siempre se intenta que mejoren.
  • Auxiliares de enfermería: se encargan de la atención más directa al paciente: higiene, alimentación, transferencias, soporte emocional, prevención de úlceras por presión, etc.
  • Psicólogos y neuropsicólogos: se encargan del soporte emocional y psicológico de los pacientes, también hacen talleres de rehabilitación cognitiva y les proponen actividades para trabajar esta parte.
  • Terapeuta ocupacional: es la encargada de trabajar con los pacientes todo lo referente a su autonomía en las ABVD. Les enseña como desenvolverse partiendo de sus secuelas para ser lo máximo de autónomos posible.
  • Nutricionista: se ocupa de todo lo referente a la alimentación del paciente, valorando qué tipo de dieta necesitan.

¿Cómo es trabajar en neurorrehabilitación intensiva?

El paciente que ingresa, como he dicho anteriormente, es un paciente muy dependiente y de edad muy variable. Algunos llevan peor que otros lo de ser dependientes. Algunos pacientes son muy jóvenes, de 30 años incluso, y suelen tener más frustración pero también se esfuerzan mucho en recuperar su autonomía.

Los pacientes suelen ingresar con labilidad emocional, están afrontando una situación dura y deben hacerse a la idea de sus secuelas. Es muy importante el apoyo emocional por parte de todos los profesionales. A medida que van mejorando, suelen ser muy agradecidos y de verdad que a nivel profesional es muy gratificante.

No debemos ver al paciente solo como un paciente neurológico, como he dicho, suelen ser pacientes con patologías crónicas a las que hay que poner mucha atención. Un claro ejemplo es el control de la hipertensión arterial. Es necesario medir la tensión arterial por turno, para valorar la efectividad del tratamiento antihipertensivo y evitar futuros ictus hipertensivos. A veces, la medicación no está lo suficientemente ajustada y hay que estar alerta con las subidas o bajadas bruscas de tensión.

Ocurre algo parecido con los antidiabéticos, la mayoría tratados con insulina rápida y antidiabéticos orales. Hasta que no se ajusta el tratamiento es importante controlar la glicemia y evitar hipoglicemias e hiperglicemias.

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