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Complicaciones del tratamiento con insulina

18 de diciembre de 2021

A continuación se detallaran las principales complicaciones del tratamiento con insulina, que son más prevalentes en en la diabetes mellitus tipo I que en la II.

Complicaciones de la insulina inmunológicas

La antigenicidad de la insulina depende de la especia de la que deriva, la pureza y el grado de polimerización y degradación. La actividad antigénica de la insulina prácticamente ha desaparecido con el uso de insulina humana.

Reacciones alérgicas

Las reacciones alérgicas son dependientes de IgE y desaparecen pronto con técnicas de desensibilización. Los anticuerpos antiinsulina circulantes van a alterar el control metabólico si superan el 10%, ya que la insulina se une a ellos retardando la acción o alterando la farmacocinética.

Lipodistrofia atrófica

Consiste en la pérdida de tejido graso en las zonas de inyección de la insulina. Se relaciona con niveles altos de anticuerpos antiinsulina que producen depósitos de IgA intralesionales y, en otras ocasiones, se detectan fracciones C3 del complemento y niveles altos de anticuerpos. Ahora con las insulinas humanas es menos frecuente.

Resistencia insulínica

Incremento de las necesidades diarias de insulina por encima de 200 unidades al menos durante dos días, descartando otras causas, sin conseguir el control metabólico.

Se relaciona con la presencia de anticuerpos tipo IgG a insulinas no purificadas o de origen animal.

Complicaciones de la insulina no inmunológicas

Hipoglucemia

Descenso de los niveles de glucemia por debajo de 60 mg/dl, aunque puede dar manifestaciones con valores superiores. En la terapia insulínica intensificada, la hipoglucemia más frecuente es la nocturna. En la diabetes tipo II se observa menos incidencia de hipoglucemia.

Causas de la hipoglucemia

  • Debida a la insulina: por exceso de dosis, por absorción acelerada, por aumento de la vida media, insuficiencia renal o hepática, fármacos que potencian su acción (salicilatos, betabloqueantes, sulfonilureas, alcohol) o por anticuerpos antiinsulina.
  • Por ingestión insuficiente de glúcidos o hidratos de carbono
  • Por exceso de ejercicio físico
  • Otras: endocrinopatía, contrarregulación deficiente, hepatopatía.

Síntomas

  • Adrenérgicos: sudoración, cosquilleo, ansiedad, temblor, palpitaciones, calor.
  • Neuroglucopénicos: mareo, comportamiento anormal, confusión, falta de concentración, dificultad en el habla, cefalea.
  • Inespecíficos: visión borrosa, hambre, debilidad.

Aumento de peso

El aumento de peso suele ocurrir al inicio del tratamiento con insulina en pacientes mal controlados, como consecuencia de la recuperación de la masa corporal y grasa perdida en la descompensación previa. También por retención hídrica a causa de la insulina.

El aumento de peso no suele superar los 3 kg durante el primer año de tratamiento.

Lipodistrofia hipertrófica

Hipertrofia del tejido adiposo en la zona de inyección de la insulina como resultado de la acción lipogénica de la misma al repetir la inyección en la misma zona de la piel.

Aparece una zona roja hinchada si es reciente o una zona blanda si es antigua. La lipodistrofia puede interferir la absorción de insulina.

Abscesos infecciosos

Más frecuentes en diabéticos tipo I tratados con bombas de infusión continua de insulina. Suelen ser causados por infección por Staphilococus aureus.

Edema insulínico

Es más frecuente al inicio de tratarse con insulina cuando son dosis muy altas. El edema se localiza en la cara y en extremidades inferiores. Se produce por modificaciones en el balance de agua y sodio debido a la descompensación metabólica y por la reabsorción tubular de sodio que provoca la insulina.

Suele resolverse por si solo pero a veces evoluciona a edema agudo de pulmón, fallo cardíaco congestivo e hipertensión arterial.

Otros efectos secundarios de la insulina

Rabdomiolisis

Se presenta en el coma hiperosmolar diabético pero es poco frecuente. Es debido a los bajos niveles de fosfato y potasio intramuscular.

Presbiopía

Visión borrosa en las primeras semanas de tratamiento. Se debe a la rehidratación del cristalino como consecuencia de la corrección de la descompensación metabólica.

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