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Seremos enfermeros

Cuidados de enfermería en la esclerosis múltiple

25 de octubre de 2021

Los cuidados de enfermería en la esclerosis múltiple son extremadamente importantes ya que es una enfermedad que limita la autonomía poniendo en peligro la independencia y la autoestima de la persona afectada.

Los pacientes con esclerosis múltiple van a requerir muchos cuidados por parte de todo un equipo interdisciplinar para responder a las necesidades que van surgiendo en la evolución natural de la enfermedad.

Valoración del paciente con esclerosis múltiple

Respiración

En el primer contacto con el paciente se tomará la tensión arterial, frecuencia cardíaca y respiratoria. Se recogerá información sobre si es fumador o si tiene alguna patología respiratoria que pueda contribuir a la disminución de la capacidad respiratoria en fases avanzadas de la enfermedad.

En las fases avanzadas de la enfermedad los pacientes pueden presentar una disminución progresiva de la capacidad pulmonar.

Alimentación

Será necesario medir el peso, la talla y el IMC. Observar si el paciente está hidratado, si tiene apetito, el tipo de dieta que sigue, si tiene alergias y si es autónomo para la alimentación.

Hay que tener en cuenta que un tercio de los pacientes con esclerosis múltiple presentan disfagia.

Eliminación

La eliminación urinaria y fecal suele estar alterada en los pacientes con esclerosis múltiple. Las alteraciones del sistema neurológico afectan al control de esfínteres. Se puede observar incontinencia de urgencia y por rebosamiento o retención de orina.

El 80% de los pacientes con esclerosis múltiple puede presentar estreñimiento y la incontinencia fecal no es tan frecuente.

Dicho esto, será necesario valorar el patrón de eliminación urinaria y fecal para detectar alteraciones o manifestaciones de dependencia.

Movilidad

Las alteraciones de la movilidad provocan una mayor dependencia en el área de fuerza física manifestada por intolerancia a la actividad, deterioro de la movilidad, ataxia, espasticidad, debilidad y temblores. Uno de los síntomas más frecuentes de la esclerosis múltiple es la fatiga.

Dormir y descansar

En pacientes con esclerosis múltiple son frecuentes los trastornos del sueño manifestados por insomnio y síndrome de las piernas inquietas.

Vestir

Debido a los problemas de movilidad y deterioro de la fuerza física, los pacientes con esclerosis múltiple pueden presentar dificultades para vestirse y desvestirse. Será importante adaptar la ropa para facilitar esta tarea.

Temperatura corporal

La esclerosis múltiple no causa alteraciones en la temperatura. Lo que si es importante tener en cuenta es el fenómeno de Uhtoff, que es un empeoramiento de los síntomas de esclerosis múltiple debido a la elevación de la temperatura corporal (verano, ducha caliente, fiebre, ejercicio, etc).

Higiene corporal y cuidado de la piel

Esta necesidad puede estar alterada debido a la pérdida de fuerza física y movilidad. Será importante comprobar el estado de la piel, sobre todo en personas con disminución de la movilidad y evitar la aparición de lesiones por presión.

Evitar peligros

Valorar si tiene un entorno familiar y social seguro, cómo se adapta a la enfermedad, la presencia de ansiedad, dolor…

Comunicarse

Valorar el estado de los órganos de los sentidos, la capacidad de expresión y las relaciones sociales.

Actuar según creencias y valores

Conocer los hábitos del paciente en cuanto a creencias y valores. Conocer cual es su sentido de vida para entender y valorar su actitud.

Sentirse realizado

La capacidad de trabajar se reduce en pacientes con esclerosis múltiple en fases más avanzadas debido a las dificultades motoras y disfunción cognitiva.

Recrearse

Los pacientes con esclerosis múltiple pueden sentir que ya no pueden realizar las actividades que antes les gustaba practicar. Como enfermeros podemos ayudarles a descubrir otras actividades interesantes y adaptarlas a sus necesidades.

Aprender

Valorar los conocimientos y habilidades de la persona sobre las actividades beneficiosas para la salud y promover la modificación de hábitos no saludables.

Diagnósticos de enfermería NANDA

Autocuidados
  • Cumplimento inefectivo del régimen terapéutico
  • Riesgo de deterioro de la integridad cutánea
  • Déficit de autocuidado: baño/higiene
  • Manejo inefectivo del régimen terapéutico
  • Déficit de autocuidado: vestirse/aseo
Deterioro cognitivo
  • Deterioro de la memoria
  • Deterioro de la comunicación verbal
  • Confusión crónica
Eliminación
  • Deterioro de la eliminación urinaria
  • Incontinencia urinaria
  • Incontinencia intestinal
  • Estreñimiento
  • Diarrea
Dolor
  • Dolor agudo
  • Dolor crónico
Problemas emocionales y sociales
  • Deterioro del patrón del sueño
  • Aflicción crónica
  • Baja autoestima crónica
  • Afrontamiento ineficaz
  • Baja autoestima
  • Ansiedad
Sexualidad
  • Disfunción sexual

Cuidados de enfermería en esclerosis múltiple

  • Fomentar la práctica de ejercicio regular adecuado al estado del paciente.
  • Proporcionar las pautas para un adecuado equilibrio nutricional para mantener un peso óptimo.
  • Informar al paciente sobre los recursos asistenciales que dispone en caso de necesidad.
  • Fomentar la escucha activa para facilitar la relación asistencial terapéutica y un acompañamiento efectivo.
  • Realizar educación sanitaria
  • Programar visitas periódicas con el paciente y preguntarle sobre el cumplimiento del tratamiento.
  • Fomentar la toma de decisiones favorables para la salud.
  • Motivar a consultar cualquier duda de salud
  • Dar posibilidad a la persona de formar parte de grupos de ayuda y de asociaciones que le puedan ayudar a aceptar la enfermedad.
  • Ayudar y fomentar que el paciente camine y realice ejercicio regular.
  • Promover las actividades de la vida diaria ajustadas al nivel de capacidad.
  • Aplicar dispositivos de ayuda en caso necesario.
  • Determinar las limitaciones del movimiento y ayudarle en su movimiento regular.
  • Promover la eliminación de barreras que puedan representar algún peligro para la movilidad o riesgo de caídas.
  • Estimular la realización de actividades mentales.
  • Buscar actividades que le motiven para ejercitar y mantener el nivel cognitivo.
  • Realizar actividades de relajación y descanso.
  • Estimular la memoria recordando experiencias pasadas.
  • Utilizar técnicas de memoria como la visualización, juegos de memoria, técnicas de asociación de conceptos, etc.
  • Estimular la memoria a través del tacto, olfato, gusto y oído.
  • Utilizar dispositivos como la televisión o el ordenador o radio para mejorar la interacción.
  • Usar post-its o fotos en su entorno para evocar recuerdos y estimular el trabajo cognitivo de recuperar información.
  • Favorecer la conversación y la expresión de sentimientos y el llanto.
  • Identificar las situaciones que generen ansiedad al paciente y enseñar cómo gestionarlo.

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