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Seremos enfermeros

Estructura del sistema nervioso

28 de mayo de 2021

El sistema nervioso se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico.

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El sistema nervioso central esta formado por el encéfalo y la médula espinal. El sistema nervioso periférico está constituido por el tejido nervioso que se encuentra fuera del encéfalo y de la médula espinal. Son los ganglios, plexos nerviosos y los nervios.

El sistema nervioso desde el punto de vista funcional, se clasifica en sistema nervioso voluntario y sistema nervioso vegetativo.

Los nervios parten a pares del sistema nervioso central, uno por cada lado del cuerpo. Los que salen del encéfalo son los pares craneales y los que salen de la médula son los nervios espinales.

Las fibras nerviosas que llevan la información que integra el sistema nervioso central son eferentes o motoras. Las formadas por las prolongaciones de las neuronas de los ganglios del sistema nervioso periférico son aferentes o sensitivas.

En el sistema nervioso también se encuentran células de sostén y tejido conectivo:

Células de sostén o neuroglia:

  • Neuroglia del SNC
  • Células ependimarias que recubren los espacios huecos del cerebro y de la médula espinal
  • Células de Schwann en los nervios periféricos
  • Células satélite de los ganglios nerviosos periféricos

Tejido conectivo:

  • Meninges
  • Membranas cerebrales que rodean el SNC
  • Vasos sanguíneos

Neurohistología

Neurona

La neurona es la célula nerviosa capaz de transmitir un impulso nervioso. Se divide en tres partes:

  • Cuerpo celular o soma: donde se encuentran las diferentes organelas citoplasmáticas y el núcleo celular. En el citoplasma se localizan los cuerpos o gránulos de Nissi.
  • Dendritas: son múltiples prolongaciones citoplasmáticas cortas, recogen el estímulo de otras neuronas.
  • Axón: es una prolongación citoplasmática única, más larga que las dendritas. A través de él discurre el impulso nervioso hasta llegar a la parte final del axón o botón terminal. La mayoría de axones están rodeados por una vaina de mielina.

La mielina es la sustancia que le da color blanco al tejido nervioso. La sustancia gris está formada por los cuerpos neuronales.

Sinapsis

La transmisión del impulso nervioso solo se produce de una neurona a otra en una única dirección. El lugar donde se transmite la información entre neuronas es la sinapsis y está compuesta por una membrana presináptica, un espacio o hendidura sináptica y una membrana postsináptica.

En el botón terminal hay mitocondrias y vesículas sinápticas en cuyo interior se almacenan los mediadores químicos o neurotransmisores (acetilcolina, histamina, serotonina…) que serán liberados al espacio sináptico una vez llegue el impulso nervioso a través del axón.

En el espacio sináptico, los neurotransmisores tendrán que conectar con receptores específicos de la membrana postsináptica, permitiendo el paso de sodio del espacio extracelular al interior de la célula. Como consecuencia se liberará potasio hacia el exterior. Este flujo de iones producirá la despolarización de la membrana postsináptica, lo que permitirá que el impulso nervioso sea transmitido a la siguiente neurona.

Neuroglia

La neuroglia está formada por un grupo de células de sostén que no es capaz de generar potenciales de acción ni de transmitir el impulso nervioso. Sus funciones son las de producir la vaina de mielina que envuelve los axones mielínicos, aislar grupos neuronales y dar sostén.

Células de la neuroglia del sistema nervioso central

  • Astrocitos: células de forma estrellada. Algunas de sus prolongaciones están en contacto con un vaso sanguíneo, formando los procesos o pies perivasculares.
  • Oligodendrocitos: producen la mielina en el SNC.
  • Microglia: se transforman en macrófagos si hay daño tisular.
  • Células ependimarias: recubren el epéndimo, canal de disposición central que recorre la médula espinal y los ventrículos cerebrales.

Células de Schwann

Las células de Schwann son las que producen las vainas de mielina que envuelven a los nervios periféricos mielínicos. En un mismo axón es posible encontrar varias células de Schwann. Entre ellas se pueden encontrar los nódulos de Ranvier.

La función de la mielina es aislar el axón para que el impulso nervioso pueda transmitirse más rápido.

Meninges

Las meninges son tres capas de tejido conectivo que recubren el cerebro y la médula espinal. Son:

  • Piamadre: capa más interna que recubre la superficie del tejido nervioso.
  • Aracnoides: capa intermedia. Entre la piamadre y la aracnoides se encuentra un espacio trabeculado, el espacio subaracnoideo, por donde circula es líquido cefalorraquídeo.
  • Duramadre: es la capa más externa, pegada a la aracnoides, aunque hay un espacio entre ambas, el espacios subdural. En el cráneo, la duramadre está adherida en el periostio interno y en el canal raquídeo no lo está.

Ventrículos

El sistema nervioso central se desarrolla a partir del tubo neuronal. En la médula espinal, persiste el espacio central en forma de tubo, el canal ependimario. A nivel de encéfalo, la cavidad se ensancha, formando cuatro cavidades, los ventrículos.

Hay dos ventrículos laterales en los hemisferios cerebrales, el tercer ventrículo en el diencéfalo y el cuarto en la protuberancia y el bulbo. Están ocupados por líquido cefalorraquídeo.

Líquido cefalorraquídeo

El líquido cefalorraquídeo es un líquido claro y transparente que se encuentra en el sistema nervioso central. Sus funciones son la de alimentar a las células nerviosas y amortiguar los golpes.

Su producción se realiza a partir de la sangre de los plexos coroideos que se encuentran en los ventrículos cerebrales. Desde ellos, el líquido cefalorraquídeo se distribuye hacia el epéndimo y el espacio subaracnoideo. En el cuarto ventrículo, a través de los agujeros de Luschka y Magendie, el liquido cefalorraquídeo pasa al espacio subaracnoideo, rellenándolo.

El líquido cefalorraquídeo vuelve al torrente circulatorio a través de las vellosidades aracnoideas, que son prolongaciones de la aracnoides que atraviesan la duramadre para poder conectar con los senos venosos cerebrales.

Sistema nervioso vegetativo o autónomo

El sistema nervioso vegetativo inerva el músculo liso, el corazón y las células glandulares y representa un mecanismo de regulación del estado de la actividad de los órganos.

Está formado por dos tipos de fibras: simpáticas y parasimpáticas. La mayoría de órganos están innervados por ambos tipos, siendo el efecto que producen antagónico. Cuando el organismo se prepara para una agresión o está en peligro, se activa el sistema simpático, produciendo un aumento de la frecuencia cardíaca, vasoconstricción periférica, broncodilatación, dilatación pupilar… y si se activa el sistema parasimpático, se producirán los efectos contrarios.

Anatomía macroscópica del sistema nervioso

Sistema nervioso central

En el sistema nervioso central se observan dos tipos de tejido: la sustancia gris, que contiene los cuerpos celulares y la sustancia blanca, que contiene los axones cubiertos de mielina.

En el encéfalo, la sustancia gris se encuentra en la capa más externa, el córtex, y en la médula espinal se encuentra en el interior del parénquima nervioso, rodeando el epéndimo.

Encéfalo

El encéfalo es la parte del SNC que se encuentra dentro del cráneo. Tiene tres partes:

  • Encéfalo anterior: teléncefalo formado por los dos hemisferios y diencéfalo situado en el interior del encéfalo donde se localizan el tálamo y el hipotálamo. A nivel del hipotálamo se encuentra la glándula hipófisis.
  • Encéfalo medio: mesencéfalo
  • Encéfalo inferior: formado por el cerebelo, encargado de la coordinación del movimiento y equilibrio, la protuberancia, que contiene los núcleos de algunos pares craneales y su función es regular y controlar el organismo y el bulbo raquídeo, que es la parte terminal del encéfalo que da origen a la médula espinal, regula y controla el organismo.

En la superficie externa del cerebro se observan las circunvoluciones cerebrales, separadas entre ellas por cisuras. Cada hemisferio está formado por cuatro lóbulos: frontal, temporal, parietal y occipital. La unión entre ambos hemisferios se realiza a nivel del cuerpo calloso. Hay tres cisuras importantes: la interhemisférica, la de Rolando y la de Silvio.

En el lóbulo frontal reside la motricidad y las funciones de pensamiento, comportamiento sexual, impulso, sociabilidad y funciones cognitivas superiores y producción del lenguaje.

El lóbulo parietal es sensitivo y el lóbulo temporal se especializa en la memoria y el lóbulo occipital en la visión.

Médula espinal

En la sección transversal de la médula espinal se observa un surco anterior y otro posterior, el epéndimo, en el medio del corte y la sustancia gris envolviendo el epéndimo, adoptando la forma de mariposa. La médula espinal desciende por el canal medular hasta la altura de la segunda vértebra lumbar a partir de la cual disminuye su tamaño formando un cordón fibroso llamado filum terminal.

Está rodeada de capas de tejido conectivo que se encargan de nutrirla y protegerla. Pegada a ella, en su parte más interna, está la piamadre, lateralmente se encuentra la aracnoides y en la capa más externa la duramadre. El espacio subaracnoideo quedaría interno a la aracnoides. El espacio por debajo de la duramadre o subdural es más externo y el espacio epidural se sitúa por fuera de la duramadre.

De la médula espinal parten los nervios espinales a pares. A lo largo de la médula discurren una serie de cordones nerviosos que llevarán información.

Vías descendentes o motoras:

  • Fascículo geniculado: las ordenes motoras dirigen la motilidad de la cabeza.
  • Via piramidal o via corticoespinal: las órdenes motoras dirigen la motilidad voluntaria de las extremidades superiores e inferiores contralaterales.

Vías ascendentes de la sensibilidad:

  • Fascículo espinotalámico que se divide en fascículo espinotalámico lateral, que conduce la sensibilidad térmica y dolorosa contralateral y el anterior, que lleva la sensibilidad protopática contralateral.
  • Fascículos espinobulbares o de Goll y Burdach: conducen la sensibilidad táctil, epicrítica y la propioceptiva consciente.
  • Fascículos espinocerebelosos: canalizan la sensibilidad propioceptiva inconsciente.

Sistema nervioso periférico

El sistema nervioso periférico está formado por los pares craneales y los nervios espinales.

Pares craneales

Son nervios que salen a pares directamente del encéfalo, llegando al exterior mediante agujeros del cráneo. Pueden transportar información motora, sensitiva o ambas. Son 12:

  • I olfactorio
  • II óptico
  • III nervio motor ocular común
  • IV nervio patético o troclear
  • V nervio trigémino
  • VI nervio motor ocular externo
  • VII nervio facial
  • VIII nervio auditivo o estatoacústico
  • IX nervio glosofaríngeo
  • X nervio vago o neumogástrico
  • XI nervio espinal
  • XII nervio hipogloso

Nervios espinales

Estos nervios están formados por raíces anteriores o motoras que llevan información eferente y por raíces posteriores sensitivas de fibras aferentes, con su ganglio sensitivo dorsal situadas en el espacio subaracnoideo del canal medular.

Los nervios salen en todas las vértebras, formando plexos a nivel cervical, braquial, lumbar y sacro y los últimos pares forman la cola de caballo. Hay un total de 31 pares de nervios espinales: ocho cervicales, doce torácicos, cinco lumbares, cinco sacros y un coccígeo.

El plexo espinal, formado por los primeros cuatro nervios espinales, dan ramas para los músculos del cuello y el nervio frénico. El plexo braquial, formado por las cinco raíces de C5 a D1, de donde van a salir los nervios que inervan la extremidad superior: axilar o circunflejo, musculocutáneo, radial, mediano y cubital.

El plexo lumbar, formado por las cuatro primeras raíces lumbares, del que salen el nervio crural o femoral y el obturador.

El plexo sacro, de las últimas dos raíces lumbares y todas las ramas sacras, de las que se forma el nervio ciático y pudendo.

 

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