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Seremos enfermeros

Hiperémesis gravídica

9 de junio de 2021

En este artículo hablaremos sobre la emesis e hiperémesis gravídica, sus causas, complicaciones y tratamientos.

Durante el embarazo se presentan cambios metabólicos que repercuten en diferentes aparatos y sistemas de la mujer embarazada, un grupo importante de estos son los gastrointestinales. Durante el embarazo, el aparato digestivo está influenciado por el efecto hormonal, la presencia de náuseas y vómito están tradicionalmente relacionadas con el embarazo. Sin embargo y a pesar de lo anterior, aún no se ha identificado un factor único que explique su etiología. Su presencia, aunque considerada hasta cierto punto normal, puede afectar a la salud de la madre y el hijo.

Ocho de cada diez pacientes presentan náuseas y vómitos durante el embarazo. Su prevalencia y la creencia de su inocuidad hacen que las pacientes identifiquen este patrón como fisiológico y no soliciten tratamiento.
Existen múltiples hormonas que condicionan, entre otros cambios, la emesis e hiperémesis gravídica, pero las más importantes son:

Progesterona. Hormona con efectos sistémicos, afecta a la contractilidad del músculo liso, provoca disminución del  peristaltismo y, a nivel del esfínter esofágico, produce disminución del tono que puede condicionar un incremento en el
reflujo gastroesofágico.
Gonadotropina coriónica humana . Provoca las náuseas matutinas durante el primer trimestre del embarazo debido a que sus concentraciones se elevan de manera rápida. Alrededor de la décima semana de gestación, cuando las cifras de hCG alcanzan su máximo, las náuseas matutinas disminuyen.
• Estrógenos. No se conoce con precisión el mecanismo por el cual influyen en la presencia o ausencia de náuseas y vómitos, pero se ha observado que las pacientes con niveles estrogénicos elevados presentan una incidencia mayor de emesis
gestacional.

La paciente debe recibir asesoramiento sobre el número y las características de las náuseas y vómitos, ya que de esto dependerá el tratamiento, que puede ser sólo dietético hasta ingreso y manejo hospitalario.
Las causas que pueden originar náuseas y vómitos durante el embarazo, excluyendo el efecto hormonal, no difieren mucho a las presentadas fuera del estado gestacional y pueden ser causas comunes como gastroenteritis e intoxicación alimentaria, entre otras. Sin embargo, es indispensable realizar una anamnesis completa y exploración física con el fin de descartar patologías que requieren de un manejo más complejo.

Emesis o náuseas del embarazo

La emesis en el estado gravídico es un cuadro autolimitado caracterizado por náuseas y vómitos leves, se presenta dentro del primer trimestre del embarazo y se limita al término de este. Es importante destacar que la incidencia del cuadro coincide con la máxima concentración sérica de hCG en la décima semana de gestación.
Este cuadro se ha asociado a trastornos de la conducta como la somatización, y es posible que en él interactúen otros factores de tipo psicológico.

Tratamiento

Por lo general el tratamiento es conservador a través de medidas generales, sólo en casos específicos es necesario recurrir a agentes farmacológicos para su control.

Hiperémesis gravídica

La hiperémesis gravídica es un síndrome que se caracteriza por la presencia de náuseas y vómitos descontrolados, puede alterar el equilibrio hidroelectrolítico y el estado ácido-base materno, lo que podría a su vez desencadenar alteraciones metabólicas que comprometen a la madre y al bebé.
En esta patología la paciente carece de control sobre el cuadro clínico y esto la incapacita para alimentarse; por este motivo se produce desnutrición, pérdida de peso y alteraciones hidroelectrolíticas. Derivado de la necesidad del organismo de satisfacer sus necesidades energéticas, puede producirse cetosis.
Este cuadro se asocia a trastornos de la conducta como somatización y se cree que conlleva un gran componente psicológico.

El protocolo diagnóstico puede completarse con estudios de laboratorio como biometría hemática, química sanguínea, determinación de electrólitos séricos, examen general de orina, además de pruebas de función tiroidea y hepática. Es importante solicitar estos estudios, ya que existen condiciones patológicas asociadas durante el embarazo que pueden cursar con hiperémesis como hipertiroidismo, diabetes mellitus y enfermedad trofoblástica gestacional, entre otras.

Tratamiento

La hiperémesis gravídica es una patología que requiere tratamiento hospitalario para su control. A su ingreso, la paciente
debe ser evaluada y hay que asegurar un acceso vascular permeable para la administración de cristaloides parenterales y reposición electrolítica; asimismo, es importante establecer medidas para restablecer y mantener el equilibrio ácido-base. Este síndrome, a diferencia de la emesis gravídica donde el tratamiento farmacológico es opcional, requiere intervención medicamentosa.
La paciente deberá mantenerse en vigilancia continua con esquemas antieméticos y soluciones parenterales hasta que se
logre la tolerancia de la vía oral.

 

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