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Seremos enfermeros

Intervención psicológica en el dolor crónico

15 de junio de 2021

Definiciones conductuales del dolor crónico:

1. Experimenta dolor más allá de un proceso de curación normal que limita de forma importante las actividades físicas.
2. Se queja de dolor generalizado en varias articulaciones, músculos y huesos, lo cual debilita su funcionamiento normal.
3. Toma cada vez más medicamentos sin que ello alivie  el dolor.
4. Experimenta tensión, migraña, enfermedades agrupadas o dolores de cabeza diarios de origen desconocido.
5. Experimenta dolor en la espalda o el cuello, cistitis intersticial o neuropatía diabética.
6. Experimenta dolor intermitente como el relacionado con la artritis reumatoide o el síndrome del intestino irritable.
7. Ha reducido o dejado de realizar actividades como el trabajo, las tareas domésticas, salidas sociales, ejercicio, sexo u otras actividades placenteras debido al dolor.
8. Presenta mayores molestias físicas generalizadas (por ejemplo, cansancio, sudores nocturnos, insomnio, tensión muscular, dolores corporales).
9. Muestra signos y síntomas de depresión.
10. Realiza afirmaciones como “No puedo hacer lo que solía hacer”; “Nadie me comprende”, “¿Por qué a mí?”, “¿Cuándo se me pasará esto?”, “No puedo soportar más este dolor” y “No puedo seguir”

Objetivos de la intervención

1. Adquirir y utilizar las técnicas necesarias para aliviar el dolor.
2. Regular el dolor para maximizar el funcionamiento diario y volver a ser productivo laboralmente.
3. Encontrar alivio al dolor y volver a sentir satisfacción y alegría en la realización de las actividades cotidianas.
4. Encontrar una vía de escape al dolor.
5. Aceptar el dolor crónico y seguir con su vida lo mejor posible.
6. Reducir el sufrimiento diario debido al dolor.

Objetivos a corto plazo

  1. describir la naturaleza, los antecedentes, el impacto y las causas conocidas del dolor crónico.
  2. realizar una revisión médica completa para descartar cualquier causa alternativa del dolor y barajar nuevas posibilidades de tratamiento.
  3. Verbalizar que se comprende el dolor.
  4. Identificar y hacer un seguimiento de los desencadenantes del dolor.
  5. Aprender y poner en práctica técnicas somáticas  como la relajación para reducir el nivel de dolor
  6. Aprender técnicas de control mental y ponerlas en práctica con las técnicas somáticas para el manejo del dolor agudo.
  7. Aumentar el nivel de actividad identificando y realizando actividades agradables.
  8. Identificar los pensamientos negativos relacionados con el dolor y sustituirlos por pensamientos más positivos.
  9. Integrar y poner en práctica nuevas formas de manejar el dolor.
  10. Incorporar el ejercicio físico dentro de la rutina diaria
  11. Explorar el uso de terapias alternativas para el manejo del dolor
  12. Aprender y poner en práctica técnicas de manejo del estrés

Intervenciones terapéuticas para el dolor crónico

  • Evaluar los antecedentes y el estado actual del dolor crónico del paciente
  • Explorar los cambios en el estado de ánimo, la actitud, los roles social, profesional y familiar/conyugal del paciente que se han producido como resultado del dolor.
  • Derivar al paciente a un médico para realizar una revisión completa y descartar cualquier enfermedad y obtener nuevas opciones de tratamiento.
  • Enseñar al paciente las diferencias clave entre la rehabilitación y la curación biológica, entre las intervenciones médicas conservadoras y las intervenciones agresivas, entre el dolor agudo y el crónico, entre el dolor benigno y el no benigno, entre la cura y el manejo, el uso adecuado de la medicación, el papel de las técnicas de autorregulación…
  • Enseñar al paciente a hacer un seguimiento de sus síntomas. Pedirle que escriba en un diario del dolor en el que apunte el momento del día, dónde y qué estaba haciendo, la gravedad y qué ha hecho para aliviar el dolor.  Analizar el diario con el paciente para entender mejor la naturaleza del dolor, los desencadenantes y el efecto positivo o negativo de las intervenciones que está utilizando actualmente.
  • Enseñar al paciente técnicas de relajación.
  • Pedir al paciente que lea sobre la relajación muscular progresiva y otras estrategias de relajación
  • Enseñar al paciente técnicas de distracción (por ejemplo, imágenes agradables, contar, puntos de atención alternativos) y cómo utilizarlas con las técnicas de relajación para un mejor manejo de los episodios agudos de dolor
  • Mandar al paciente un ejercicio en el que identifique reflexiones negativas relacionadas con el dolor y alternativas positivas
  • Ayudar al paciente a reconocer los beneficios del ejercicio practicado con regularidad, animándole a realizar ejercicio en su vida diaria y a observar los resultados; animarle a seguir.
  • Explorar la apertura del cliente hacia terapias alternativas para el manejo del dolor (por ejemplo, acupuntura, hipnosis, masaje terapéutico)

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