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Tipos de parálisis

19 de enero de 2022

Los tipos de parálisis se clasifican en la siguiente división que será detallada a continuación.

  • Monoplejía: debilidad o parálisis de todos los músculos de una pierna o de un brazo.
  • Hemiplejía: incluye el brazo, la pierna y en algunos casos la cara de un mismo lado del cuerpo.
  • Paraplejía: debilidad o parálisis de ambas piernas.
  • Cuadriplejía o tetraplejía: debilidad o parálisis de las cuatro extremidades.
  • Parálisis aislada de uno o más grupos musculares por la enfermedad del músculo, de las células del asta anterior o de las raíces nerviosas.
  • Trastornos no paralíticos del movimiento, como ataxia y apraxia.
  • Parálisis histérica.

Monoplejía

Monoplejía sin atrofia muscular

La causa más frecuente es una lesión de la corteza cerebral o de la médula espinal. La causa más frecuente es una lesión vascular cerebral o un tumor.

La monoplejía causada por una lesión de la motoneurona superior suele acompañarse de espasticidad, aumento de los reflejos y reflejo plantar extensor.

En las enfermedades agudas de las motoneuronas inferiores los reflejos tendinosos están reducidos o abolidos, pero la atrofia quizá no aparezca hasta varias semanas después.

Monoplejía con atrofia muscular

Es más frecuente. En la atrofia por desuso los reflejos tendinosos se conservan y los estudios de conducción nerviosa son normales. En casos de desnervación de los músculos puede haber fasciculaciones visibles y reflejos tendinosos reducidos o abolidos, además de parálisis.

La localización de la lesión puede determinarse mediante el tipo de debilidad, los síntomas y signos neurológicos y pruebas como la resonancia magnética, el estudio del líquido cefalorraquídeo y estudios eléctricos de músculos y nervios.

Una monoplejía braquial atrófica completa no es muy común, más frecuentemente afecta sólo partes de una extremidad. En adultos hace sospechar de siringomielia, poliomielitis, esclerosis lateral amiotrófica o lesión del plexo braquial.

La atrofia crural es más frecuente que la monoplejía braquial y puede ser causada por cualquier lesión de la médula espinal torácica o lumbar.

Hemiplejía

Forma más frecuente de parálisis. Suele ser debida a la afección de las vías corticoespinales. El nivel de la lesión puede deducirse mediante los hallazgos neurológicos relacionados. Las enfermedades que se localizan en la corteza cerebral, la sustancia blanca cerebral y la cápsula interna suelen manifestarse como debilidad o parálisis de la pierna, brazo y parte baja de la cara del lado opuesto.

La aparición de convulsiones o la presencia de afasia, la pérdida de sensibilidad discriminativa, la anosognosia o un defecto campimétrico homónimo, sugieren que el daño se produjo en un sitio cortical o subcortical contralateral.

La lesión de los fascículos corticoespinales y corticobulbares en la porción superior del tronco del encéfalo también causa parálisis de cara, brazo y pierna del lado opuesto. La lesión del tronco encefálico puede localizarse por la presencia de una parálisis del par craneal.

En lesiones del mesencéfalo hay una parálisis del tercer nervio, en lesiones pontinas bajas, una parálisis ipsolateral del nervio motor ocular externo o del nervio facial se combina con una debilidad o parálisis contralateral del brazo y la pierna.

Las lesiones del bulbo raquídeo afectan la lengua y a veces la faringe y laringe en un lado, y el brazo y la pierna en el otro.

Las causas más frecuentes de la hemiplejía son enfermedades hemorrágicas y vasculares isquémicas del cerebro y del tronco encefálico. Los traumatismos, tumores cerebrales, trastornos desmielinizantes, abscesos cerebrales y complicaciones vasculares de meningitis y encefalitis son otras causas menos frecuentes.

Paraplejía

La parálisis de las extremidades inferiores puede ocurrir en enfermedades de la médula espinal, las raíces nerviosas o de los nervios periféricos. En trastornos agudos de la médula espinal con ataque de las vías corticoespinales, la parálisis o la debilidad afecta a todos los músculos por debajo de un nivel preciso. Si hay lesión de la sustancia blanca, se añade pérdida sensitiva por debajo de un nivel circunferencial en el tronco. En la enfermedad bilateral de la médula espinal se afectan también la vejiga y el intestino, con sus respectivos esfínteres.

En las enfermedades de los nervios periféricos la pérdida motora tiende a afectar los músculos distales de las piernas más que los proximales y la función de los esfínteres suele conservarse o su afectación es transitoria.

La causa más frecuente de paraplejía, si la médula está afectada, es el traumatismo de la médula espinal. Otras causas menos comunes son las malformaciones o fístulas vasculares de la médula espinal o de la duramadre, lo que causa isquemia e infarto de la médula espinal.

La hemorragia epidural o subdural causa paraplejía aguda o subaguda. La paraplejía que se desarrolla con más lentitud, se debe a mielitis posinfecciosa, mielopatía desmielinizante o necrosante o a un absceso o tumor epidural con compresión de la médula espinal.

La esclerosis múltiple y los tumores causan la mayor parte de los casos de paraplejía espinal subaguda y crónica pero hay otras causas.

Cuadriplejía o tetraplejía

La lesión que causa tetraplejía suele estar en el segmento cervical de la médula. Si la lesión se encuentra en los segmentos cervicales inferiores y afecta la mitad anterior de la médula espinal el nivel sintomático se localiza en el tronco, debajo del cual se pierde la sensibilidad a un pinchazo y a la temperatura pero se conserva la sensibilidad a la vibración, la sensibilidad profunda y el sentido de la posición articular.

La parálisis de las extremidades superiores puede ser flácida y arrefléxica, y el de las inferiores, espástica.

Un síndrome progresivo de monoparesia, biparesia, casi siempre de los brazos, y luego triparesia que afecta la pierna del lado del último brazo afectado se produce por tumores y lesiones compresivas en la región del agujero magno y la porción alta de la médula cervical.

Triplejía

La parálisis de tres extremidades se observa en raras ocasiones, más a menudo la cuarta extremidad es débil o hiperrefléxica y en realidad es una tetraplejía incompleta.

Parálisis de grupos musculares aislados

Indica la lesión de uno o más nervios periféricos o de varias raíces espinales adyacentes. La interrupción completa o extensa de un nervio periférico se sigue de atrofia de los músculos que inerva y pérdida de los reflejos tendinosos de los músculos afectados. Si la condición fue crónica pueden presentarse anormalidades de las funciones vasomotora y sudomotora, así como cambios tróficos en piel, uñas y tejido subcutáneo.

Parálisis psicógena (histérica)

Puede afectar a un brazo o una pierna, ambas piernas o todo un lado del cuerpo. Los reflejos tendinosos tienen amplitud normal, no hay signo de Babinski y no hay atrofia. En ocasiones la sensibilidad de las partes paralizadas está perdida lo mismo que la visión, la audición y el olfato en le lado paralizado.

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