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Tirosinemia de tipo 1

18 de mayo de 2022

La tirosinemia de tipo 1 o tirosinemia hepatorrenal, es una enfermedad autosómica recesiva causada por una deficiencia de la enzima fumarilacetoacetato hidrolasa, como resultado de mutaciones del gen FAH.

Esta reacción enzimática es la última en el catabolismo de la fenilanina y la tirosina para convertirse en el ácido fumárico y el acetoacetato. El exceso de tirosina se debe a otros metabolitos que se acumulan como el ácido maleico acetoacético y el ácido fumarato acetoacético. Este compuesto es patognomónico para esta enfermedad y es el principal metabolito confirmatorio identificado en el análisis de ácidos orgánicos en la orina.

La incidencia oscila entre 1 de cada 100.000 y 1 de cada 120.000 individuos de la población general. La incidencia es más alta en poblaciones específicas, en Noruega, Finlandia y Quebec.

El fenotipo es variable. Una de las presentaciones es una hepatopatía grave, de inicio precoz, agudo, de menos de dos meses de edad. También hay una presentación de inicio infantil y una presentación crónica después de un año de edad.

La presentación aguda precoz infantil puede ser mortal con hepatomegalia, ictericia, transaminasas elevadas y alargamientos del tiempo de protrombina y el tiempo parcial de tromboplastina. Los afectados desarrollan un síndrome de Fanconi renal con aminoaciduria generalizada, glucosuria, hipofosfatemia, hipouricemia, proteinuria y orina con olor a col hervida.

Los niños con el fenotipo crónico tienen hepatopatía, raquitismo hipofosfatémico como resultado del síndrome de Fanconi renal, miocardiopatia y crisis neurológicas parecidas a la porfiria con dolor abdominal, neuropatía periférica e insuficiencia respiratoria.

El CN ha permitido el tratamiento precoz con 2-(2-nitro-4-trifluorometilbenzoil)-1,3 ciclohexanediona (NTBC), y esto ha mejorado los resultado clínicos. El tratamiento de la Tirosinemia de tipo 1 incluye NTBC, que inhibe la p-hidroxifenilpiruvato dioxigenasa, una enzima proximal en la vía de la tirosina, reduciendo la acumulación de succinilacetona, lo que provoca un aumento de los niveles de tirosina. La NTBC mejora la hepatopatía y la nefropatía, pero requiere una dieta baja en tirosina y baja en fenilanina para mejorar el resultado neurológico.

El tratamiento precoz, en el primer mes de vida, da como resultado una reducción significativa en el desarrollo de hepatopatia aguda, hepatomegalia, cirrosis, carcinoma hepatocelular, disfunción renal, raquitismo y la necesidad de trasplante hepático.

Antes del tratamiento con NTBC los recién nacidos con la forma de inicio temprano de tirosinemia de tipo 1 morian entre principios y finales de la infancia.

Los pacientes tratados con NTBC presentan alteraciones cognitivas que incluyen un cociente intelectual inferior, alteraciones en las funciones ejecutivas y alteraciones en la cognición social cuando se tratan con una dieta normal restringida en proteínas.

Una de las complicaciones más graves de la tirosinemia de tipo 1 es el desarrollo de carcinoma hepatocelular.

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