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Seremos enfermeros

Topografía externa del cerebro

24 de enero de 2022

El cerebro pesa de promedio unos 1400g en adultos y está protegido por el cráneo, las meninges y el líquido cefalorraquídeo.

Las meninges están organizadas en tres capas denominadas duramadre, aracnoides y piamadre. La duramadre está constituida por tejido conjuntivo fibroso dispuesto en dos capas, una parietal externa que se adhiere al cráneo y una meníngea interna que está en contacto con la aracnoides. Estas dos capas están adheridas excepto en los sitios donde se forman los senos venosos.

La capa interna emite tres proyecciones que separan los componentes del cerebro. La hoz del cerebro es una proyección vertical entre los dos hemisferios cerebrales. La tienda del cerebelo es una emisión horizontal entre las partes posteriores de los hemisferios cerebrales y el cerebelo. La hoz del cerebelo es una proyección vertical que separa los dos hemisferios del cerebelo en la superficie inferior.

La aracnoides es una membrana que se une a la piamadre subyacente mediante trabéculas. La piamadre es una membrana que se adhiere al tejido cerebral. Los vasos sanguíneos cerebrales se encuentran en la piamadre.

Las tres capas meníngeas están separadas entre sí y del cráneo por los siguientes espacios:

  • Espacio epidural localizado entre la duramadre y el cráneo óseo.
  • Espacio subdural que se encuentra entre la duramadre y la aracnoides.
  • Espacio subaracnoideo que se localiza entre la aracnoides y la piamadre. Este espacio contiene líquido cefalorraquídeo y vasos sanguíneos cerebrales.

 Topografía externa del cerebro

Superficie lateral

Se marca por dos referencias anatómicas que dividen los hemisferios cerebrales en lóbulos. La fisura lateral de Silvio y el surco central de Rolando dividen el hemisferio cerebral en los lóbulos frontal, temporal y parietal. En un nivel profundo dentro de la fisura lateral se encuentra la ínsula o Isla de Reil.

Lóbulo frontal

Rostral en relación con el surco central, entre éste y el surco precentral, se halla el giro precentral (área motora primaria) que es una de las áreas corticales más importantes relacionadas con el movimiento. El movimiento se presenta por estimulación del giro precentral.

En el área motora primaria están representadas de manera desproporcionada y somatotópica las partes del cuerpo. La representación de la cara inferior con respecto en las extremidades superiores, seguida en orden ascendente por el tronco y las extremidades inferiores. La pierna y el pie se representan en la superficie medial del giro precentral.

La estimulación de áreas específicas del giro precentral da lugar al movimiento de un músculo aislado o un grupo de ellos en la parte contralateral del cuerpo. Las lesiones del giro precentral causan parálisis contralateral.

Rostral al surco precentral se identifica el área premotora. Hacia el extremo anterior del área premotora dos surcos (frontales superior e inferior) dividen en lóbulo frontal en tres giros: frontales superior, medio e inferior. El giro frontal medio incluye el área 8 de Brodmann, que tiene importancia para los movimientos oculares conjugados. Esta zona se conoce como área de los campos frontales del ojo.

Al giro frontal inferior lo subdividen dos surcos que se extienden desde la fisura lateral de Silvio: las ramas horizontal anterior y ascendente anterior. En un punto rostral respecto de la rama horizontal anterior se halla el giro orbitario, entre las dos ramas está el giro triangular y caudal en relación con la rama ascendente anterior se encuentra el giro opercular.

El giro triangular y la parte inmediata adyacente del giro opercular constituyen el área de Broca, que en el hemisferio dominante representa el área motora del habla. Las lesiones en esta área causan afasia.

Rostral a estas estructuras se encuentra la corteza prefrontal. Esta puede dividirse en corteza prefrontal dorsolateral, medial y orbitofrontal. Estas estructuras coordinan funciones ejecutivas, de comportamiento y cognición compleja.

Lóbulo parietal

Por detrás del surco central, entre este y el surco poscentral, se encuentra el giro poscentral, una área sensorial primaria que se relaciona con la sensación general del cuerpo. La estimulación de esta zona suscita sensaciones de hormigueo y entumecimiento en la parte del cuerpo que corresponde al área estimulada y de forma contralateral a ella. Una lesión en esta región causa pérdida de la sensación contralateral respecto del sitio de la anomalía.

En un punto caudal en relación con el giro poscentral se extiende de modo horizontal el surco intraparietal a través del lóbulo parietal, que lo divide en los lóbulos parietales superior e inferior. El lóbulo parietal superior se relaciona con la interacción conductual de un individuo con el espacio circundante. Una lesión en este lóbulo, sobre todo en el hemisferio derecho, tiene como resultado descuido de partes del cuerpo contralaterales a la lesión.

El lóbulo parietal inferior contiene dos giros importantes: supramarginal y angular. El primero cubre el extremo de la fisura de Silvio, en tanto que el giro angular cubre el final del surco temporal superior. Los dos giros participan en la integración de información sensorial para el habla y la percepción. Las lesiones en estos giros en el hemisferio dominante provocan alteraciones en la comprensión del lenguaje y el reconocimiento de objetos.

Lóbulo temporal

La superficie lateral del lóbulo temporal se conforma por tres giros. Los giros temporales superior, medio e inferior están separados por los surcos superior y medio.

El giro temporal inferior se extiende sobre el borde inferior del lóbulo temporal hacia la superficie ventral del cerebro. El giro temporal superior contiene en su borde dorsal el giro temporal transverso de heschl (área auditiva primaria).

En posición caudal respecto del giro transverso de Heischl, en el giro temporal superior, se encuentra el área de Wernicke, que interviene en la comprensión del lenguaje en el habla. El giro temporal inferior se relaciona con la percepción de la forma visual y el color.

En su porción medial el lóbulo temporal contiene estructuras importantes pertenecientes al sistema límbico: el hipocampo, la corteza entorrinal y la amígdala.

Lóbulo occipital

En la superficie lateral del cerebro se funde el lóbulo occipital con los lóbulos parietal y temporal, separado de ellos por una línea imaginaria trazada entre la punta de la fisura parietooccipital y la escotadura preoccipital.

El polo occipital contiene una porción del área visual primaria, que es más extensa en la superficie medial del lóbulo occipital.

Superficie medial

En un corte mediosagital del cerebro destaca el cuerpo calloso como un haz masivo de fibras en forma de C. El cuerpo calloso se divide en una cabeza en el extremo rostral, un cuerpo que se extiende a través de los lóbulos frontal y parietal, una rodilla que conecta el rostro y el cuerpo y un esplenio en la extremidad caudal.  Se integra con fibras que unen los dos hemisferios cerebrales. El cuerpo calloso tiene una función importante en la transferencia de información entre los dos hemisferios.

Las lesiones en el cuerpo calloso que desconectan los dos hemisferios, dan lugar a aislamiento de ambos hemisferios de manera que cada uno muestra sus procesos de aprendizaje y memoria propios.

Dorsal en relación con el cuerpo calloso, separado de él por el surco pericalloso, se localiza el giro del cíngulo, que sigue el contorno del cuerpo calloso y ocupa partes de los lóbulos frontal y parietal.

El giro del cíngulo es parte del sistema límbico, que afecta la función visceral, la emoción y la conducta. El giro del cíngulo está separado del resto de los lóbulos frontal y parietal por el surco del cíngulo.

En un punto dorsal en relación con el giro del cíngulo, las extensiones de los giros precentral y poscentral hacia la superficie medial del cerebro forman el lóbulo paracentral. Las representaciones motora y sensorial de la extremidad inferior contralateral se sitúan en el lóbulo paracentral.

El percúneo es la parte del lóbulo parietal caudal al lóbulo paracentral, entre los surcos marginal y parietooccipital. El surco calcarino, que divide el lóbulo occipital en un giro en cuña dorsal y un giro lingual, se extiende en ángulos rectos respecto del surco parietoccipital en el lóbulo occipital. El área visual primaria se ubica en cada reborde del surco calcarino. Las lesiones del área visual primaria producen pérdida de la visión en la mitad contralateral del campo visual (hemianopsia).

En un sitio ventral en relación con el cuerpo calloso se encuentra el septum pellucidum, una delgada división que separa los ventrículos laterales.

En el borde inferior del séptum pellucidum se halla otro haz de fibras en forma de C, el fórnix, que une el lóbulo temporal y el diencéfalo.

En relación rostral con la extensión anterior del fórnix, se reconoce un haz pequeño de fibras, la comisura anterior, que une los dos lóbulos temporales y estructuras olfatorias en ambos hemisferios.

Atrás de la extremidad rostral del fórnix se encuentra el surco hipotalámico, que se proyecta en una forma oblicua y caudal. Esta estructura divide el diencéfalo en un tálamo dorsal y un hipotálamo ventral. El área media entre los dos tálamos y el hipotálamo la ocupa el tercer ventrículo en forma de hendidura.

El tálamo es la entrada a la corteza cerebral. Con excepción de la olfacción, todas las aferencias sensoriales pasan a través del tálamo antes de llegar a la corteza. A través del tálamo también pasan las eferencias motoras que se originan en la corteza cerebral.

El hipotálamo es un centro autónomo y endocrino central mayor. Participa en la alimentación, consumo de líquidos, conductas sexual y emocional y crecimiento.

Arriba de la parte dorsal y caudal del diencéfalo se identifica la glándula pineal, que tiene una función endocrina. La estría medular talámica, los núcleos habenulares y la glándula pineal constituyen el epitálamo.

La continuación del giro del cíngulo en el lóbulo temporal es el giro parahipocámpico, un componente del lóbulo límbico. El giro parahipocámpico se continúa con el uncus en la punta del lóbulo temporal. El surco contralateral separa el giro para hipocámpico del giro fusiforme.

La superficie medial del cerebro muestra los componentes del lóbulo límbico, que incluyen los giros subcalloso, del cíngulo y parahipocámpico y del uncus. El lóbulo límbico forma el centro del sistema límbico.

Los cortes parasagitales del cerebro muestran estructuras más profundas que no se observan en cortes medios sagitales como los núcleos basales (núcleo caudado, putamen, globo pálido) y la cápsula interna.

Superficie ventral

En esta superficie del cerebro se observan porciones de los lóbulos frontal y temporal, el cerebelo y el tallo cerebral.

Lóbulo frontal

La superficie ventral del lóbulo frontal muestra un surco longitudinal (el surco olfactorio) en el que se localizan el tracto y el bulbo olfatorios. En un punto medial respecto del surco olfatorio, se observa el giro recto y en relación lateral con el surco olfatorio se encuentra el giro orbitario. En la extremidad caudal del tracto olfatorio se halla la sustancia perforada anterior, el sitio de los vasos sanguíneos perforantes que pasan a las regiones más profundas del cerebro.

Lóbulo temporal

La superficie ventral del lóbulo temporal muestra la continuación del giro temporal inferior desde la superficie lateral. En situación medial respecto del giro temporal inferior se identifica el giro occipitotemporal. El surco colateral separa el giro occipitotemporal del giro parahipocámpico más medial y del uncus.

Cerebelo y tallo cerebral

La superficie ventral del encéfalo también muestra las superficies ventrales del cerebelo, el puente, la médula oblongada y el diencéfalo, además de los nervios craneales y el circulo arterial cerebral de Willis.

En la superficie ventral del cerebelo se observan los hemisferios cerebelosos, incluidos las amígdalas y el flóculo.

Los nervios craneales y estructuras relacionadas que se observan en la superficie ventral del cerebro incluyen el tracto y el bulbo olfatorios, el quiasma óptico y los nervios oculomotor, trigémino, abductor, facial y vestibulococlear.

El trato olfatorio se ubica en el surco olfatorio en la superficie ventral del lóbulo frontal. El quiasma óptico es ventral respecto del diencéfalo y rostral en relación con el tallo infundibular. El nervio oculomotor sale por la superficie ventral del cerebro entre las arterias cerebral posterior y cerebelosa superior.

El nervio trigémino es una estructura grande en la superficie ventrolateral del puente. El nervio abductor se observa en una posición paramediana en el surco que separa el puente de la médula oblongada. Los nervios facial y vestibulococlear se identifican en el ángulo entre el cerebelo, el puente y la médula oblongada.

 

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