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Seremos enfermeros

Vitaminas liposolubles

26 de julio de 2021

Las vitaminas liposolubles presentan diversas diferencias respecto a las hidrosolubles. La absorción de vitaminas liposolubles en el intestino delgado requiere de la presencia de bilis.

Las vitaminas liposolubles se transportan a través del sistema linfático para después pasar al torrente circulatorio. El exceso de vitaminas liposolubles se acumula en el hígado y el tejido adiposo. El organismo puede obtener esas vitaminas a partir de sus reservas, por lo que las cantidades ingeridas pueden ser menores que las necesidades diarias.

Vitamina A

La vitamina A y su precursor, el betacaroteno, se ocupan de distintas funciones en el organismo. Un precursor es una molécula que puede convertirse en una vitamina activa.

Se conocen tres formas activas de vitamina A en el cuerpo humano: retinol, retinal y ácido retinoico. Los precursores presentes en alimentos de origen animal se transforman con facilidad en retinol en el intestino. Los alimentos de origen vegetal aportan carotenoides, que se metabolizan a retinol en el intestino y el hígado.

El betacaroteno, pigmento anaranjado presente en las plantas, es el carotenoide con mayor actividad de vitamina A.

La vitamina A desempeña tres funciones principales. El retinal participa en la visión y la conversión de retinol a ácido retinoico. En el ojo, la vitmina A ayuda a mantener la transparencia de la córnea. La vitamina A interviene en la conversión de la energía lumínica en impulsos nerviosos en la retina.

El retinol participa en la espermatogenia y la proliferación celular, tanto durante el desarrollo fetal como el crecimiento infantil. La vitamina A aparece mayoritariamente en forma de ácido retinoico, el cual ejerce una acción endocrina y regula la diferenciación celular, el crecimiento celular y la síntesis de proteínas.

El betacaroteno que se ingiere con los alimentos no se convierte en su totalidad en vitamina A, sino que una fracción de la misma actúa como antioxidante.

La vitamina A abunda en las vísceras, el pescado, huevo y los lácteos. El betacaroteno es elevado en verduras de hoja verde y las frutas y verduras de color amarillo y naranja intenso.

Vitamina D (calciferol)

La vitamina D se diferencia de las demás vitaminas en que el organismo es capaz de sintetizarla con ayuda de la luz solar. La previtamina D3 se forma cuando la luz ultravioleta de los rayos del sol incide sobre sus precursores en la piel. El calor corporal activa la vitamina D3 a lo largo de las 36-38 horas siguientes. En el hígado y los riñones se incorporan grupos formados por oxígeno e hidrógeno para activar por completo a la vitamina D3, de manera independiente de su origen.

La vitamina D está implicada en el crecimiento y la salud de los huesos, ya que se ocupa del mantenimiento de las concentraciones séricas de calcio y fósforo. La vitamina D actúa conjuntamente con la hormona paratiroidea y la calcitonina. La vitamina D propicia la absorción de los minerales calcio y fósforo en el intestino, su reabsorción en el riñón y su transporte desde los huesos hasta la sangre.

La carencia de vitamina D puede originar tres osteopatías. La carencia de vitamina D durante la infancia dificulta la calcificación ósea, por lo que se desarrollan unos huesos blandos que se deforman fácilmente. Este trastorno es el raquitismo.

La osteomalacia consiste en el reblandecimiento del hueso en el adulto, más a menudo en mujeres jóvenes con una ingesta baja de vitamina D y calcio, con antecedentes de varios embarazos y lactancia.

La diminución de las concentraciones de calcio puede provocar osteoporosis, que se caracteriza por fragilidad en los huesos.

Se han descubierto nuevos tejidos diana de la vitamina D como el cerebro, el sistema nervioso, la piel, los músculos y numerosos tipos de células tumorales.

Vitamina E

Es un antioxidante liposoluble que detiene la reacción en cadena originada por los radicales libres, por lo que confiere protección frente a la destrucción de las membranas celulares.

La vitamina E puede reducir el riesgo de desarrollo de cardiopatías al proteger a las lipoproteínas de baja intensidad (LDL) frente a su oxidación. Se ha demostrado que la vitamina D no mejora el rendimiento deportivo, no evita la disfunción sexual ni tampoco ralentiza el proceso de envejecimiento.

Es poco frecuente ver una carencia de vitamina E asociada a su ingesta deficiente. Esta carencia induce la lisis de eritrocitos, o hemólisis eritrocítica, una enfermedad que aparece en neonatos prematuros debido a que la transferencia de vitamina E materna al feto se produce a lo largo de las últimas semanas de embarazo.

Este trastorno puede corregirse mediante la administración de vitamina E. Mucho alimentos contienen vitamina E, como los aceites vegetales, las semillas y los frutos secos.

Vitamina K

La vitamina K se sintetiza en el organismo humano. Las bacterias fabrican esta vitamina que desempeña una función clave en la coagulación sanguínea, en el tubo digestivo.

En ausencia de vitamina K, sería muy fácil tener una hemorragia potencialmente mortal.

El organismo solo es capaz de fabricar la mitad de la cantidad necesaria de vitamina K, la otra mitad procede de los alimentos (carne, huevo, cereales, fruta y verduras).

La carencia primaria de vitamina K es poco frecuente, aunque puede existir un deficit por otras causas. La absorción de vitamina K disminuye al reducirse la secreción de bilis. Algunos antibióticos pueden destruir a las bacterias encargadas de sintetizarla.

Los recién nacidos no pueden sintetizar esta vitamina ya que su tubo digestivo es estéril y su colonización por las bacterias que fabrican este compuesto requiere varias semanas, por eso se administra vitamina K al nacer.

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